Impacto del cambio climático en la producción alimentaria del año 2050

Según un estudio desarrollado en el marco del Programa Oxford Martin, el impacto del cambio climático en la producción de alimentos para el año 2050 provocará un incremento de 529.000 muertes adicionales anuales debido a la escasa disponibilidad de alimentos como las frutas y las verduras.

Menos alimentos en el año 2050 por el cambio climático

Una investigación realizada por la Universidad de Oxford (Reino Unido) en el marco del Programa Oxford Martin, programa que promueve y apoya los estudios relacionados con la alimentación sostenible, saludable y equitativa a nivel mundial, concluye que el impacto del cambio climático en la producción alimentaria del año 2050 tendrá consecuencias nefastas, pudiendo incrementar la mortandad en medio millón de personas por año a consecuencia de la reducción de la ingesta de frutas y verduras.

Según los expertos, este cambio de dieta podría causar hasta dos veces más muertes que la desnutrición. Los investigadores consideran que el estudio es la mayor evidencia de que el cambio climático tendría consecuencias negativas en la producción de alimentos y en la salud de la población a nivel mundial. El estudio es el primero de este tipo, cuyo cometido ha sido evaluar el impacto del cambio climático en la dieta y en el peso corporal, estimando además el número de muertes que ello causará en 155 países del mundo para el año 2050.

Según uno de los investigadores responsables de este estudio, el Dr. Marco Springmann, muchas investigaciones han analizado la seguridad alimentaria, pero pocos se han centrado en los efectos para la salud de los cambios en la producción agrícola. Se pueden citar como ejemplos recientes los estudios en los que se ha tratado la seguridad alimentaria, como el desarrollado por el USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos) titulado “Cambio Climático, Seguridad Alimentaria Mundial y el Sistema de Alimentación de Estados Unidos”, o el reciente informe de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), en el que se concluía que la seguridad alimentaria está amenazada por el cambio climático y especialmente en los países en vías de desarrollo, de ello hablábamos aquí.

Si seguimos repasando investigaciones comprobaremos que prácticamente todas las relacionadas con este tema hablan de la reducción de la producción de alimentos, de la imposibilidad de garantizar la seguridad alimentaria, de la necesidad de realizar un cambio en el modelo alimentario, del aumento de las enfermedades en los cultivos, o la transformación de la agricultura mundial debido al cambio climático. Pero no encontramos investigaciones que muestren el impacto en la salud y las consecuencias que tendrá un cambio de dieta.

El experto explica que se consumirán menos frutas y verduras y se mantendrá un consumo elevado de carne roja, lo que derivará en un aumento de diferentes problemas de salud y enfermedades, por lo que aumentará el número de fallecimientos. Hace unos días hablábamos sobre la reducción del consumo de carne a nivel mundial, apuntando que es muy lenta a pesar de toda la información vertida y las iniciativas puestas en marcha para concienciar a la población sobre la necesidad de reducir el consumo de carne. A juzgar por las conclusiones del experto, parece que no se reducirá el consumo de carne, algo que resulta negativo, ya que según algunos investigadores, se trata del alimento menos eficiente para alimentar a la humanidad.

Estudio sobre el cambio climático

La producción de carne roja consume muchos recursos, energía, tierras cultivables (el 40% de los alimentos que se cultivan en el planeta se destinan a la alimentación animal y según los pronósticos, esta cifra podría incrementarse hasta alcanzar el 60% en las próximas dos décadas), agua, etc., de todo ello hablábamos en este post. Una dieta con menos alimentos tan importantes como las frutas y verduras pasa factura, según los resultados de la investigación, incluso si se tratase de una reducción moderada en la disponibilidad de los alimentos mencionados, podría conducir a cambios que tendrían consecuencias importantes para la salud.

La investigación hace hincapié en la necesidad de reducir el nivel de emisiones de gases de efecto invernadero para poder garantizar la disponibilidad de alimentos en el año 2050, ya que de lo contrario y con el mejor pronóstico posible, la disponibilidad alimentaria se reducirá en un tercio, lo que provocará que se coman menos frutas, verduras y otros alimentos vegetales, mientras que la reducción del consumo de carne roja apenas sufrirá en comparación con el resto de alimentos. El modelo predictivo arroja una cifra de 529.000 muertes adicionales para el año 2050, un futuro sin cambio climático aumentaría la disponibilidad de alimentos, algo que podría evitar 1’9 millones de muertes.

Los países más afectados por esta reducción de la disponibilidad alimentaria serán, según el estudio, los que tienen bajos y medianos ingresos, destacando especialmente la región del Pacífico Occidental y el sudeste de Asia. Hay que decir que para realizar el estudio se utilizó un modelo económico agrícola, en el que se han tenido en cuenta diferentes variables, los datos sobre las emisiones, las respuestas climáticas, los factores socioeconómicos, etc., a fin de evaluar los efectos sobre el comercio global, la producción mundial de alimentos y su consumo en el año 2050. Se proyectaron cuatro escenarios diferentes sobre el cambio climático en un rango de menor emisión a mayor emisión de gases de efecto invernadero, los datos se cotejaron con un modelo en el que no se producía el cambio climático.

Los expertos explican que el cambio climático tendrá algunos efectos positivos en relación a las muertes relacionadas con la obesidad, ya que esta se reducirá en unas 260.000, pero no compensa la cifra de muertes por la falta de disponibilidad de alimentos. Con estos resultados, se aconseja que se lleve a cabo una rápida adaptación ante el cambio climático, no sólo en la producción de alimentos, también en lo que refiere a programas de salud pública. Al respecto, merece la pena recordar que la organización Oxfam Internacional declaraba que las grandes compañías de alimentación toman pocas medidas contra el cambio climático a pesar de que conocen sus consecuencias, parecen esperar que no les afecte el problema y esperan que sean otros quienes lo solucionen. Otra cuestión que merece la pena destacar es lo poco preparada que está la industria alimentaria para la escasez de agua, algo que irá a más a medida que pasen los años, de ello hablábamos aquí.

Es difícil saber si este tipo de estudios sirven de algo y logran concienciar a los Gobiernos, el cambio climático es un hecho real y a medida que pasen los años sus efectos se harán notar más en la disponibilidad de alimentos, en la salud, en el comercio, etc. Podéis conocer todos los detalles del estudio a través de este artículo publicado en la página de la Universidad de Oxford, y en este artículo de la revista científica The Lancet.

Foto 1 | TimOller

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