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Llamar caldo al vino

Escuchamos en muchísimas ocasiones llamar caldo al vino, muchas más de las que desearíamos (incluso nosotros lo hicimos), pero como dijo Caius Apicius “Me da igual que el Diccionario, en segunda acepción, diga que ‘caldo’ es el jugo vegetal, especialmente el vino, extraído de los frutos y destinado a la alimentación. El Diccionario, en este terreno de la gastronomía, dice muchas barbaridades y, sobre todo, incurre en numerosas inexactitudes. Un caldo, como reconoce antes de nada el propio texto académico, es el líquido que resulta de cocer o aderezar algunos alimentos».

Está claro que caldo está relacionado con caldero, con sopa y que sugiere además calor. No es una costumbre apropiada denominar a un gran vino “inmejorable caldo”, este mal hábito lo sufren varios sumilleres, entendidos y aficionados. Pero un vino, con cuerpo, elegante, con ciertos matices afrutados, etc. no se parece en nada a un caldo.

Buscando un poco de información hallamos que la designación caldo proviene de una época donde los vinos eran macerados a altas temperaturas dando como resultado un vino con poca acidez frutal y que la gente solía tomar para calentarse, igual que muchos tomaban un vaso de cazalla u orujo con el mismo fin. Quizá también influyó el hecho de utilizar determinados vinos en las elaboraciones de algunas sopas como la sopa de castañas combinada con un Rioja.

Una forma quizá más acertada de denominar caldo al vino es cuando te lo sirven a una temperatura muy elevada, si el vino está muy caliente se dice que el vino parece caldo, pero precisamente se dice por eso, porque el verdadero caldo se toma caliente. No se puede disfrutar plenamente de un vino si no está a la temperatura adecuada, igual que un caldo debe disfrutarse calentito.

Definitivamente nos quedamos con la reiteración en la verdadera denominación de la bebida obtenida de la uva mediante fermentación alcohólica de su mosto o zumo, si hay que decir vino siete veces, ¿por qué cambiarle el nombre?

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Ya hay 10 comentarios. ¿Quieres dejar el tuyo?

  • Manuel Durán Samaranch

    Ya escribí sobre este tema en Mercados del Vino y la Distribución. Me parece una barbaridad llamar caldo al vino.
    Ya bastantes problemas tiene el vino para que se le desprestigie comparandolo con el caldo de pollo o ternera

  • Efectivamente Manuel, al pan pan y al vino, vino

    Saludos.

  • María José López de Heredia

    Como me alegra leer estos comentarios. En nuestra Casa llamamos caldo sólo cuando el vino está recién fermentado y, como consecuencia, caliente. Fuera de ahí toda la vida hemos considerado incorrecto y además una cursilada llamar caldo al vino pero nos aburrimos de leerlo y escucharlo en todos los medios que escriben o hablan de vino. Es hora de que se denuncie el mal uso de la palabra caldo en relación con nuestros preciados vinos que con tanto mimo elaboramos.

  • Resulta curioso que incluso algunas revistas dedicadas al mundo del vino, utilicen la designación «caldos» sabiendo que no es la correcta.

    Como dice Manuel Durán, es una barbaridad llamar caldo al vino, práctica utilizada sobre todo para no repetir en un texto la palabra vino o vinos.

    Saludos.

  • Rubén Arranz Glez.

    Pues yo creo que ésta es una polémica gratuita que nos regala VelSid y de la que se hace eco el «enologo.com».

    Lo único que desprestigia al vino son contertulios como ustedes que pretenden que el consumidor sea megapijo y superbien hablado. Al que bebe o come le importa poco que le llamen vino, chato, caldo o esencia de uva. Siempre que se lo pueda permitir y no le avasallen con mensajes de entendidillos que pretenden difundir una cultura del vino en un mundo sin cultura, sin pasión y si compasión. Y, además pienso que es un desprestigio para el caldo de gallina y el de ternera que lo comparen con muchas de las elaboraciones que son más productos mercadotécnicos que algo basado en la fermentación natural del zumo de uva.

    Manuel, a mi me parece mayor barbaridad otras cosas que me cuestan comprender y no una polémica tan cargada de frivolidad. ¿A quién **** siguen ustedes? ¿Quiénes les han convertido en unos tiquismiquis?

    Maria José. En tu caso me dejas frío, como un tempano de hielo. Con toda la gente que defiende tus caldos en internet del ataque de la nueva ola ultramoderna no entiendo como ahora te da por cuestionarlos. Pues chica, gástate una pasta en periodicuchos y guías y les exiges que no pronuncien la palabra prohibida.

    Yo no dejaré de llamar caldo al vino cuando así me plazca. No creo que sea una palabra que desprecie nada ni a nadie. Además es un buen recurso literario para, como bien se ha dicho, no caer en la reiteración.

    Pues ale, si ustedes son más felices declarándonos a algunos de baja caladuría porque somos incapaces de comunicar en un lenguaje aceptable, pues que les aproveche.

    Por cierto. Los ganaderos también le dedican mucho esfuerzo («mimo» me parece una cursilada) para criar los pollos o las gallinas que en ocasiones van para el caldo. Y sinceramente, no les oigo quejarse, ni a ellos ni a los pollos.

    Perdón la dureza, pero ya me pillan un poco caldeado.

  • Manuel Durán Samaranch

    No había visto el comentario gratuito del bipedo Arranz. El mio también era gratuito, no cobré.
    Supongo que cuando habla de caballos dirá cuadrúpedos y cuando habla de caldo de ternera le llamará vino.
    Es una manera de pasar el rato

  • Rubén Arranz Glez.

    Estimado Manuel. Supones de manera tendenciosa.
    La juventud me obliga a dar , de vez en cuando, un poco de caña al establishment y a los «prescriptores» que manejan este maravilloso mundo, últimamente algo borracho de poder. Reconocí haber actuado con algo más de dureza de lo que acostumbro (no tenía un buen día y no creo que el esfuerzo de VelSid mereciese tanta contundencia por mi parte).
    Sin más, te deseo una feliz polémica.

  • Manuel Durán Samaranch

    El primer comentario del Sr. Arranz me pareció bastante disparatado, pero efectivamente todos tenemos un mal día, o varios, y el Sr. Arranz me ha subido de categoría con su nuevo mensaje. El problema es que soy muy tozudo y sigo convencido que es preferble repetir la palabra vino que buscarle otro nombre, y menos el de caldo. No recuerdo haber oído algún francés llamarle bouillon al vino

    Afectuosos saludos

  • Se trata de un término que se emplea por lo general como sinónimo para no caer en la reiteración, y creo que todos los que lo utilizamos y lo seguiremos utilizando lo haremos siempre como segunda opción. El entrar en polémica por su uso y denostar a los que lo hacen es de snobs y tiquismiquis que, me temo, no tienen nada mejor en que perder el tiempo.

    Y, VelSid, apreciado amigo, cuando en tu contestación dices «Resulta curioso que incluso algunas revistas dedicadas al mundo del vino, utilicen la designación “caldos” sabiendo que no es la correcta», estás haciendo trampas al solitario, porque SÍ que es la correcta, mientras la admita el diccionario de la RAE en cuyas reglas entramos, queramos o no, todos y todas. Por lo tanto, deberías decir que «no es la que más nos gusta a algunos», porque esa es la realidad. Correcta, lo es, otra cosa es que a unos cuantos no os parezca la más adecuada, pero eso es una cuestión, sencillamente, de gustos y preferencias. Un abrazo.

  • Bueno, el post tiene bastantes años y sí, la RAE acepta el término, pero como ya explicamos hay quien no lo tolera y prefiere no utilizar la designación (hablando de algunos expertos) y hay quien prefiere esta segunda definición de la RAE para no caer en la reiteración.

    Si atendemos al diccionario «Jugo vegetal, especialmente el vino, extraído de los frutos y destinado a la alimentación», ¿que significa jugo? Por otro lado, que esté en la RAE no quiere decir que sea totalmente correcto, como sabrás existen varias definiciones en la RAE que se han modificado por muchos motivos, incluido la incorrección, y otras que han recibido solicitud de modificación.

    No existía ánimo de hacer trampas cuando se escribió el post en el año 2008, quizá el matiz “no es la que más nos gusta a algunos” debería haberse incluido, nosotros llamaremos al vino por su nombre. Por cierto, ocurre lo mismo con la palabra “maridar” algunos expertos odian utilizarla diciendo que no se puede aplicar al mundo del vino, este es un tema pendiente que tenemos.

    Gracias por tus comentarios.

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