El Wok

El Wok es un utensilio para cocinar de China, es el más representativo de la cocina asiática y ha cruzado fronteras, actualmente casi todas las cocinas disponen de un wok, cuyo significado es ‘recipiente para cocer’.

El wok surgió de la necesidad de cocinar alimentos con poco combustible, de ahí su forma, es como una sartén grande y profunda diseñada para difundir el calor desde su base cóncava, así se reduce el tiempo de cocción. Por esta razón también se cortan los alimentos en trozos pequeños para cocinarlos y se remueven de forma constante, movimiento conocido como ‘wok hei’.

Este utensilio se convirtió en el recipiente básico para cocinar, permitiendo todos los tipos de cocción, freír, cocer al vapor, saltear, hervir… pero uno de los métodos de cocción más valorados del wok es poder cocinar sin añadir apenas grasas (aceites) y su rapidez en la elaboración.

Esto proporciona otros beneficios, pues al reducir el tiempo de cocción y las grasas se consigue una cocina saludable. Los vegetales hechos en el wok resultan crujientes y muy apetecibles, conservan más vitaminas y minerales que utilizando otros métodos de cocción más largos, y por supuesto, también se nota en su sabor.

Comprar un wok puede no ser tan fácil, los hay de hierro fundido, de acero inoxidable e incluso de aluminio. Cada usuario deberá valorar cuál es el que más le conviene, el último por ejemplo se calienta rápido, pero igual de rápido pierde el calor. El hierro fundido es muy pesado, pero es uno de los materiales más empleados y da garantías de durabilidad, también el wok de acero inoxidable, otro material de calidad.

Nosotros en su día nos decantamos por el wok de hierro fundido, y uno de los más grandes. Cocina de maravilla pero tenemos que reconocer que a veces no lo usamos por lo que pesa y por lo que ocupa, fuera de esto, es genial y nos permite hacer platos para muchos comensales en poco tiempo.

También se pueden elegir woks con un asa o con dos, incluso han creado woks eléctricos. Hablando de la fuente de calor utilizada, los woks originales sólo se pueden utilizar en fogones de llama (o también en las nuevas placas de inducción wok que os mostraremos), ya que su base es cóncava. Pero ahora es más fácil encontrar este recipiente con la base plana que se adapta a todas las cocinas, conservando en su interior la forma cóncava para una adecuada cocción.

El wok (“kuo” en el idioma mandarín) necesita unos cuidados particulares para su mantenimiento, aunque todo depende del material con el que está elaborado. Es imprescindible seguir las instrucciones del fabricante para un buen uso y servicio del wok.

Este utensilio suele venir acompañado de su tapa, de una rejilla que nos permite escurrir las frituras, cocinar al vapor o mantener los alimentos que ya se han cocinado en caliente, de una espátula de madera para mover los ingredientes en el wok sin dañarlo, algunos incluso acompañan de una espumadera o un cesto de bambú.

Los salteados son lo que más nos gusta cocinar en el wok, sean de verduras, carnes, pescados o mixtos. Ya sabéis que todos los ingredientes deben estar troceados en un tamaño similar para que la cocción sea homogénea, aunque primero se pondrán a cocinar los ingredientes que necesitan más tiempo de cocción.

Cocinar en wok no implica elaborar platos específicos de la cocina asiática, podemos trasladar muchos de nuestros platos a la elaboración en wok para disfrutar de una comida saludable y sabrosa. Lo que nunca tenemos que olvidar es tener todos los ingredientes preparados, limpios y troceados, para ir introduciéndolos en su momento.

¿Cuáles son tus recetas de cocina para wok?

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