La EFSA respalda la irradiación de los alimentos

Alimentos irradiados

La EFSA respalda la irradiación de los alimentos y asegura que no existe ningún riesgo en su uso, al menos así se desprende de los resultados obtenidos en la evaluación que la Agencia de Seguridad Alimentaria de la Unión Europea ha realizado. La agencia indica que las sustancias químicas que se forman en algunos alimentos al ser sometidos a la técnica de irradiación, no suponen una preocupación que se deba considerar, dado que su cantidad es insignificante y que estos mismos elementos químicos también aparecen en otros métodos y procesos empleados con los alimentos.

La evaluación surgió fruto de la preocupación suscitada por estudios que relacionaban los alimentos irradiados con problemas neurológicos en pruebas realizadas con gatos, aunque las conclusiones no eran definitivas y los datos no eran del todo concluyentes en opinión de la EFSA. Por ello se ha llevado a cabo una investigación y evaluación adicional para despejar dudas y tener la certeza de que los alimentos irradiados no provocan ningún problema de salud a los seres humanos. Hasta la fecha, la evaluación más reciente que se había realizado era del año 2003, con los avances de la tecnología y nuevos conocimientos, era necesario realizar una nueva evaluación. La EFSA declara que actualmente, la cantidad de alimentos irradiados en Europa es reducida y no existían motivos de preocupación inmediata, pero con la nueva evaluación se despejan algunas dudas y por el momento la EFSA respalda la irradiación de los alimentos.

A esto hay que añadir que los expertos de diferentes departamentos y comités de la EFSA, riesgos biológicos o seguridad química, han examinado el proceso y lo respaldan, indicando que la irradiación de los alimentos se puede considerar como una herramienta de seguridad alimentaria que debe integrarse en un plan de gestión de riesgos alimentarios. La irradiación alimentaria, junto a las buenas prácticas agrícolas y la correcta manipulación e higiene de los alimentos, contribuyen a mejorar la seguridad de los consumidores.

En este post sobre la irradiación en verduras, podíamos saber que en Estados Unidos se apostaba por esta técnica como una de las mejores opciones para eliminar algunas de las vías más importantes de infección en seres humanos a través de los alimentos, con la irradiación se lograba eliminar bacterias como la Escherichia coli O157: H7. Como sabemos, la irradiación utiliza una tecnología basada en radiaciones ionizantes con rayos X, rayos ultravioleta o rayos gamma, la radiación es aplicada sobre los alimentos durante un determinado periodo de tiempo a fin de prevenir la reproducción de los patógenos, alargando su vida útil, sean carnes, frutas, cereales o verduras, este último grupo fue aprobado para la irradiación en Estados Unidos hace algo más de dos años, alimentos como las lechugas iceberg o las espinacas, son ahora irradiados a fin de reducir el alto índice de intoxicaciones que se producen cada año en ese país.

La EFSA coincide con lo que en su momento argumentó la FDA (Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos), la irradiación es una herramienta complementaria que ampliará el espectro de seguridad alimentaria, pero deben seguir las pautas higiénicas con los alimentos como las que hemos mencionado anteriormente. El hecho de que un alimento sea irradiado no obliga a dejar de lavar o higienizar correctamente los alimentos a través de otros procedimientos. Algo que es interesante destacar, es la obligación en Estados Unidos de señalar en el etiquetado cuando un alimento es irradiado, algo que esperamos también se realice en Europa para que cada consumidor decida si quiere o no consumir alimentos que han sido sometidos a esta técnica. Recordemos el artículo Alimentos irradiados en España, los productos no están etiquetados indicando que han sufrido el proceso de irradiación ionizante para mejorar su conservación, información que forzosamente debería incluirse y más sabiendo que en nuestro país se comercializan todo tipo de alimentos irradiados.

Se puede entender que existan ciertas reticencias a incluir esta información en los alimentos, en el post sobre los alimentos irradiados en España destacábamos las palabras de la directora de Desarrollo Comercial de Ionmed (una de las dos plantas españolas que utiliza la irradiación), la experta indicaba que los españoles no quieren oír hablar de esta técnica de conservación y la asocian a la energía nuclear o la radioactividad, de ahí el rechazo a consumir alimentos que puedan portar en el etiquetado la palabra irradiados.

La EFSA respalda la irradiación de los alimentos, pero ahora será necesario además que se legisle, obligando a incluir en las etiquetas si los alimentos han sido sometidos a ese proceso. Si no existen peligros, simplemente hay que realizar campañas informativas para que los ciudadanos comprendan los beneficios de la técnica, pero en ningún caso obviar la información. Con respecto a la seguridad química, los investigadores han examinado la formación de las distintas sustancias, furanos, peróxidos, aldehídos… a fin de evaluar los riesgos y determinan que no son fruto exclusivo del proceso de irradiación, sus niveles son similares a los que se producen con otros tratamientos.

Se han realizado todo tipo de pruebas en diferentes campos y parece que los resultados son satisfactorios aunque no terminan de descartarse los riesgos para la salud humana, por lo que posiblemente serán necesarias nuevas pruebas y nuevos estudios, sobre todo tras los resultados obtenidos con el estudio realizado con los gatos. Queda mucho por investigar y hablar al respecto, la EFSA se ha pronunciado favorablemente hasta conocer nuevos datos. Puedes conocer más detalles sobre el estudio a través de este artículo de la EFSA.

Foto | Andy Fell

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (12 votos, media: 4,67 de 5)
4.67 5 12
Loading ... Loading ...