Informe sobre el Hambre en el Mundo 2011

Los precios de los alimentos permanecen elevados y volátiles

Hoy estábamos hablando sobre la poca variedad alimentaria de la que disponemos, dependemos de unos pocos alimentos, la seguridad alimentaria parece sustentarse en poco más de 100 alimentos, arroz, trigo, maíz, etc. Un investigador noruego plantea una serie de problemas y posibles soluciones para poder garantizar el abastecimiento alimentario mundial en las próximas décadas. Casualmente también hemos accedido al Informe sobre el Hambre en el Mundo 2011: los precios de los alimentos permanecen elevados y volátiles, realizado por tres organizaciones de las Naciones Unidas, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), el FIDA (Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola) y el PMA (Programa Mundial de Alimentos).

Las tres organizaciones realizan una advertencia, la volatilidad de los precios de los alimentos podría agravarse durante los próximos 10 años haciendo que los países en vías de desarrollo se empobrezcan aún más y se incremente la inseguridad alimentaria que actualmente ya es preocupante. Es habitual que estas organizaciones publiquen todo tipo de informes alertando sobre los problemas alimentarios, muchos informes, mucha burocracia, comisiones, reuniones, cumbres, etc., que reducen significativamente los fondos de los que disponen para luchar contra este tipo de problemas. De acuerdo que los informes son necesarios para conocer la situación real y buscar soluciones, pero dados los resultados, casi es preferible ponerse en acción y olvidarse de los informes, recordemos las consecuencias de la Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria y en la que apostillábamos, ¿cumbre mundial?

A pesar de que los países poderosos son conscientes de la situación, la cumbre arrancó sin los líderes de las principales economías del mundo (G8), aquellos que realmente pueden hacer algo al respecto. Pero además hubo disconformidad con un borrador de una declaración en la que existía un compromiso para erradicar el hambre de la faz de la tierra, de forma sostenible y a la mayor brevedad posible, pero evidentemente sin concretar cifras, ¿quizá dentro de 100 años? Por ello no nos sorprende que la FAO sea cuestionada por su funcionamiento, algo que podemos trasladar a otras organizaciones. Tan deprimente es su labor que incluso el Gobierno del Reino Unido amenazó con recortar los fondos económicos que otorga a esta organización si no cambia su línea de trabajo y gestión.

El Informe sobre el Hambre en el Mundo 2011 es otro más a añadir en la lista de informes presentados, no es que la información se cuestione, es que se da a conocer pero no se adoptan medidas. El caso es que en dicho informe se advierte que los países africanos están seriamente amenazados, y eso que todavía sufren las consecuencias de la pasada crisis alimentaria mundial, ¿pasada?, si no ha concluido. Será interesante leer el informe El Estado de la Inseguridad Alimentaria en el Mundo 2011 (SOFI), en él nos hablan sobre la repercusiones de la crisis alimentaria mundial del periodo 2006-2008 y en qué magnitud afectó a los más desfavorecidos, pero la rueda gira y lo dicho en pasado se convierte en presente y futuro.

Los objetivos del Desarrollo del Milenio no se cumplen y continuamente aparecen elementos que alteran lograr dichos objetivos, sequías, volatilidad de los precios de los alimentos, especulación alimentaria y lo que no sabemos. Se habla del problema del cuerno de África, una de las regiones más pobres de la Tierra formada por Somalia, Yibuti, Etiopía y Eritrea, problema del que se habló en el Día Mundial de la Alimentación 2011 y en el que se destacó el incremento del número de personas que sufren pobreza extrema y de las posibles medidas que se pueden adoptar para reducir el efecto de la fluctuación del precio de los alimentos en los segmentos poblacionales más desfavorecidos.

Se dice que es una situación inaceptable, lo que se lleva años repitiendo, se apostilla que incluso logrando cumplir los objetivos del milenio, 600 millones de personas seguirán padeciendo hambre, se vuelve a hacer hincapié en la colaboración internacional y en que los países se impliquen más en solucionar el problema, de acuerdo, pero sin más informes, comisiones y demás papeleo que siga dilapidando fondos que pueden salvar vidas.

Se invita a los países a que despilfarren menos alimentos, recordemos que otro informe del Instituto de Biotecnología y Alimentos SIK (Suecia) encargado por la FAO, destacaba que unos 1.300 millones de toneladas de alimentos se tiran a la basura, una cantidad que asusta y que debería replantear los sistemas productivos, ya que la pérdida de alimentos se produce en el momento en el que se inicia la producción agrícola, y en cada eslabón de la cadena se desperdicia, incluidos por supuesto los consumidores. Dichas pérdidas son especialmente importantes en los países industrializados, 1.300 millones de toneladas de alimentos que equivalen a los alimentos que se producen en el África subsahariana y que ayudarían significativamente a reducir el hambre en el mundo.

Objetivos del Milenio

Nuevas políticas, educación y conciencia, inversiones en toda la cadena de valor, gestiones sostenibles de los recursos, son diferentes frentes los que hay que abordar para luchar por la seguridad alimentaria del futuro, ¿Cómo alimentar al mundo en 2050?, la respuesta es complicada, a todos los problemas debemos sumar el cambio climático, a lo que como solución parcial se plantea el uso de alimentos transgénicos según Atle Bones, un investigador y profesor noruego de Biología en la NTNU (Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología), que secundan otros investigadores.

De momento el problema a priori son los precios elevados de los alimentos y sus variaciones (generalmente al alza), algo que incrementa significativamente la inseguridad alimentaria a nivel mundial y especialmente en los países más desfavorecidos. En el informe se indica “La demanda de los consumidores en los países con economías en rápido crecimiento aumentará, la población continúa creciendo, y si prosigue la expansión de los biocombustibles el sistema alimentario se verá sometido a demandas adicionales». A esto añadimos la volatilidad de los precios prevista para los próximos años, fruto de la vinculación entre los alimentos producidos por la agricultura y los mercados energéticos con el aderezo del cambio climático.

El pobre y hambriento será más pobre y hambriento, un incremento de los precios en economías donde la población destina el 80% de su sueldo a la alimentación es algo catastrófico, y hablamos de alimentación básica. Si a esto añadimos la represión de los ingresos, se traduce en menor cantidad de alimentos consumidos y una cadena de problemas que parece terminar en los más indefensos, los niños.

En fin, se dicen muchas verdades en el Informe sobre el Hambre en el Mundo 2011: los precios de los alimentos permanecen elevados y volátiles, pero sólo se dicen, las medidas adoptadas hasta el momento no prosperan. Se invita a invertir a largo plazo en el sector agrícola para mejorar la seguridad alimentaria, ¿cómo?, ¿alquilando superficies de cultivo?, ¿comprando tierras cultivables en otros países para garantizar la alimentación?, o mejor dicho, ¿comprando superficies de cultivo en países subdesarrollados?, porque esas son las soluciones que han adoptado algunos países para garantizar su seguridad alimentaria sin tener en cuenta la alimentación de estos países. La FAO indica que hay que aumentar las inversiones en la agricultura, con énfasis en las iniciativas dirigidas a los pequeños agricultores, pero es que esto no es lo que ocurre, las grandes empresas aprovechan la oportunidad para obtener buenos ingresos, al respecto será interesante ver el vídeo que aparece en el post Especulación en el precio de los alimentos.

La World Development Movement, organización que entre otras cosas lucha contra la especulación alimentaria, nos explicaba que hace 10 años la especulación con las materias primas alimentarias eran algo exclusivo de operadores y productores. Ahora bien, un dato significativo, desde hace unos años, las inversiones en productos alimentarios se han disparado alarmantemente pasando de 35.000 millones a 300.000 mil millones de dólares, el negocio se encuentra en la inversión alimentaria que resulta muy rentable. Da la impresión de que el informe no ha tenido muchos puntos en cuenta y la denuncia de la situación es limitada.

Para concluir, unos datos, en el año 2008 la cifra de hambrientos era de 850 millones, en el año 2010 ascendió a 925 millones, en el 2011 quizá se bata el record, de todos modos el año pasado ya se hablada de 1.000 millones de hambrientos.

Foto 1 | Victor Geere
Foto 2 | CIAT

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