Gastronomía & Cía Opciones

Impuesto de los refrescos en Cataluya

Impuestos bebidas azucaradas en Cataluña

Resultaba extraño que ante la situación de crisis económica y la necesidad de recaudar dinero que tienen los gobiernos, no se hubiera implantado antes un impuesto que gravara a los productos asociados al sobrepeso o la obesidad, como puede ser el fast food o las bebidas azucaradas. Pues bien, parece que Catalunya va a ser la primera comunidad en poner en marcha el impuesto de los refrescos o bebidas azucaradas.

El impuesto de los refrescos en Cataluña, igual que en otros países en los que se ha implantado, se ampara con la excusa de mejorar la salud de los ciudadanos, en teoría esa subida de precio provoca la reducción de su consumo con sus consiguientes beneficios, reducción del riesgo de sufrir diabetes, sobrepeso u obesidad, por lo que se mejoraría la calidad de vida, se reduciría el gasto sanitario, etc. Hay que recordar lo que nos explicaba Jack Winkler, profesor en políticas nutricionales de la Universidad Metropolitana de Londres (Reino Unido), el experto concluía que los impuestos en los alimentos eran poco eficaces. Por otro lado, expertos y consumidores coinciden en decir que esta medida sólo pretende obtener ingresos adicionales para las arcas del estado o como en este caso, para la Comunidad Autónoma.

En el mes de marzo ERC (Esquerra Republicana de Catalunya) presentaba en el Congreso de los Diputados un proyecto para crear un impuesto del fast food en España, curiosamente meses atrás, la FUCI (Federación de Usuarios Consumidores Independientes) había enviado al Ministerio de Salud, Política Social e Igualdad una propuesta para implantar el impuesto de la grasa en España. En este caso se solicitaba que el dinero que se pudiera recaudar se destinara a abaratar los alimentos que se consideran saludables, algo que quizá sí contribuiría a mejorar la calidad de la alimentación, y más sabiendo que algunos productos considerados saludables tienen un coste elevado. Sobre la propuesta de ERC, no se hace ninguna referencia.

Bien, la propuesta se desestimó en el seno del Gobierno de España, pero ahora se aplicará en Catalunya gracias al pacto de gobernabilidad con CiU. Se aplica por decreto, no hay detrás de la propuesta un estudio que avale que podría mejorar la calidad y esperanza de vida. Al respecto es interesante destacar el estudio que se realizó en Dinamarca para justificar el impuesto de la grasa que se instauró como medida para mejorar la salud, en él se concluía que gracias al impuesto, pasados 10 años la esperanza de vida se incrementaría en 5’5 días, se podría decir que era una tomadura de pelo, de todos modos ya sabemos que el impuesto no ha tenido calado y se ha suprimido.

No entraremos en temas políticos, pero es interesante apuntar que los decretazos no son nada buenos, no se ajustan a lo que consideramos un marco democrático en el que se debata una cuestión y se intente llegar a un consenso. Parece que se pretende adoptar el impuesto de las bebidas en Francia, una tasa que incluso grava a las bebidas light que en teoría, no favorecen el sobrepeso y la obesidad, pero la justificación es la preocupación de la EFSA (Agencia de Seguridad Alimentaria de la Unión Europea) sobre los efectos de las sustancias que contienen y cómo podrían afectar a la salud (entonces ¿por qué están permitidas?), para poder aplicar con tranquilidad el impuesto a este segmento de bebidas a pesar de la disconformidad de la industria. En el caso de Catalunya, no se ha hecho ninguna referencia al respecto pero tampoco se ha liberado la información con todos los detalles oportunos.

Sobrepeso, obesidad, diabetes y otras enfermedades asociadas a la alimentación, no se solucionan a golpe de tasa, será interesante saber qué se hará con el dinero recaudado, ¿se creará una asignatura de nutrición en las escuelas?, ¿se abaratarán los costes de los alimentos considerados saludables?, ¿o simplemente se destinará a intentar reducir el enorme agujero económico de la comunidad? En el artículo de Cub Darwin nos explican que no confían en este impuesto y menos en la efectividad de su cometido, además hacen una reflexión, si el impuesto de las bebidas azucaradas en Catalunya no logra su cometido, ya tendrán tiempo de crear nuevas tasas buscando la misma finalidad, reducir el sobrepeso y la obesidad en la población.

En estos problemas de salud están implicados muchos factores, ¿por qué no gravar con una tasa el sedentarismo o el estilo de vida en general?, ¿por qué no gravar el abuso de un alimento que podría derivar en un problema de salud?, en definitiva, creemos que la finalidad es puramente recaudatoria y que es similar al ‘euro por receta médica’. Esperemos que el impuesto de los refrescos en Catalunya no trascienda a otras comunidades o al país en general, ya que será el bolsillo del consumidor el único afectado y el problema no desaparecerá. Por otro lado, aceptar este tipo de medidas sienta precedente para imponer otros impuestos, conviene recordar que cuando Dinamarca implantó el impuesto de la grasa, ya tenía un borrador para implantar un impuesto que gravara el exceso de azúcar, esta propuesta se desestimó cuando se procedió a la eliminación del impuesto de la grasa en dicho país. En fin, ya veremos cómo se desarrolla el tema y seguramente conoceremos con más detalle la respuesta de las empresas que fabrican estos productos.

Foto | JacobEnos

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (3 votos, media: 5,00 de 5)
Loading ... Loading ...

Dejar un Comentario

  Acepto la Política de Privacidad

INFORMACIÓN BÁSICA SOBRE PROTECCIÓN DE DATOS:

Responsable: Gastronomía & Cía
Finalidad: Gestión de suscripciones al blog y moderación de comentarios
Legitimación: Consentimiento del interesado
Destinatarios: No se comunicarán los datos a terceros, salvo por una obligación legal.
Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional.
Información adicional: Puede consultar la información detallada sobre la protección de datos aquí.