Salsa de parmesano, limón y guindilla

Receta de Salsa de parmesano, limón y guindilla para tomar con pan tostado o para aderezar un plato de pasta, una ensalada de patata, de pollo, de calabacín o un filete de carne, una salsa muy sabrosa y fácil de hacer, con muchas posibilidades de enriquecer platos. Elaboración paso a paso con consejos y fotos.

Salsa de parmesano, limón y guindilla

La cantidad de platos que podemos aderezar con esta salsa de parmesano, limón y guindilla es casi innumerable, es muy versátil y capaz de convertir una simple pasta cocida en un auténtico manjar. Es una receta de salsa muy fácil de hacer que podemos tener preparada con antelación, incluso ir preparándola cada semana para ir utilizándola, siempre conservándola en el frigorífico y retirándola un rato antes de servir para que se atempere.

Esta receta de salsa de queso parmesano la podemos servir como dip o salsa para comer con pan recién tostado, para aderezar una ensalada o unas verduras asadas, y también para hacer más sabrosas unas pechugas de pollo a la parrilla, un bistec de ternera o unas chuletas de lomo. La combinación de sabores de esta salsa es un festín para el paladar, tomad nota de la receta.

Ingredientes

  • 100 gramos de queso parmesano
  • 1 diente de ajo pequeño
  • 1 chalota
  • 20 gramos de zumo de limón
  • c/n de ralladura de limón
  • 60 gramos de aceite de oliva virgen extra
  • 1 c/p de cebollino fresco picado
  • 1 c/c de tomillo
  • pimienta negra
  • 1 guindilla.

Elaboración

Trocea el parmesano y ponlo en el recipiente de la picadora. Pela el ajo, córtalo por la mitad y retira el germen, pela la chalota y córtala en trozos, incorpora ambos ingredientes en el recipiente del queso.

Tritura hasta obtener una migas del queso y pasa la mezcla a un bol. Añade a continuación el zumo de limón y la cantidad que desees de piel rallada de este cítrico, mezcla con una cuchara y añade también el aceite de oliva virgen extra.

Pica el cebollino y añádelo a la salsa junto al tomillo, la pimienta negra recién molida y la guindilla, previamente despepitada y picada. Pon una cantidad de guindilla moderada, que aporte un punto picante que sea del agrado de los comensales.

Salsa de parmesano, limón y guindilla

Mezcla bien todos los componentes de esta salsa de queso rústica y cubre el cuenco, deja reposar al menos media hora para que los sabores se integren.

Emplatado

Como os comentábamos, esta salsa de queso parmesano se puede servir como un dip o salsa para tomar como aperitivo sobre unas rebanadas de pan recién tostado o unas tostadas, o puede ser una sabrosa salsa para aderezar pasta, ensaladas o carne. ¡Buen provecho!

Salsa de parmesano, limón y guindillaSalsa de parmesano, limón y guindillaSalsa de parmesano, limón y guindilla

Abreviaturas
c/s = Cuchara sopera
c/p = Cuchara de postre
c/c = Cuchara de café
c/n = Cantidad necesaria

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