¿Cómo transformará el cambio climático la agricultura mundial?

Un estudio pretende determinar cómo transformará el cambio climático la agricultura mundial, expertos del International Institute for Applied Systems Analysis explican que el cambio climático va a obligar a realizar grandes transformaciones en los sistemas agrícolas y es necesario analizar diferentes escenarios climáticos para poder planificar una correcta adaptación de cada región productora.

Investigación sobre la producción de alimentos y el cambio climático

El IIASA (International Institute for Applied Systems Analysis) es un instituto de investigación ubicado en Austria que se dedica al análisis de problemas de gran envergadura que afectan a todo el mundo y que son demasiados grandes y complejos para ser resueltos por un solo país. Para poder llevar a cabo esta misión, el IIASA cuenta con el patrocinio de organizaciones de todos los continentes, sus investigaciones son independientes y no tienen restricciones o están condicionadas por los intereses políticos o económicos de los países.

Hoy conocemos una nueva investigación del IIASA, que pretende responder a la pregunta ¿cómo transformará el cambio climático la agricultura mundial? Los expertos explican que el cambio climático va a obligar a realizar grandes transformaciones en los sistemas agrícolas, como por ejemplo los movimientos en las producciones de alimentos. Sobre este tema se pueden citar como ejemplo la previsión del mapa mundial del año 2050 de la producción de vino.

En este mapa podemos ver que las previsiones apuntan que zonas que no eran habituales en la producción de vino por sus condiciones climáticas, dentro de unos años serán favorables. Por otro lado, zonas que actualmente son importantes en la producción de vino sufrirán una transformación por el cambio climático, dejando de ser productivas. Algo similar ocurrirá con otros cultivos, recordemos que la FAO advertía hace unos meses que se produciría irremediablemente un cambio en el escenario de la producción de alimentos a nivel mundial y era necesario que se tuviera en cuenta el cambio climático, los países deben prepararse ya para los cambios que se avecinan.

Como decíamos, el cambio climático provocará cambios significativos que obligarán al desarrollo de una nueva configuración en la producción de alimentos a nivel mundial, pero los expertos del IIASA advierten que es imperioso realizar una planificación metódica, de lo contrario se corre el riesgo de no lograr una adaptación de los cultivos al nuevo escenario climático. En la investigación se han analizado 9 escenarios climáticos posibles, 18 cultivos y 4 sistemas de manejo de cultivos. También se han analizado las interacciones entre la producción de alimentos, el consumo, los precios y el comercio.

Se han estudiado las adaptaciones que se deben realizar, cambios que suponen una fuerte inversión y que difícilmente se podrían revertir en el caso de error, como por ejemplo las infraestructuras para la gestión del agua, ya que en algunas zonas será necesario incrementar el riego para poder seguir produciendo alimentos. Se sabe que es necesario empezar a trabajar para prever los cambios, pero estos cambios están plagados de incertidumbres, ya que no se sabe a ciencia cierta cómo el cambio climático afectará a la agricultura y qué adaptaciones serán necesarias.

Es interesante recordar que el analista ambiental Lester Brown advertía que la capacidad de producción alimentaria está estancada. El experto explicaba que es posible que los países no sean capaces de aumentar la producción de alimentos básicos ya que estos se encuentran en su límite fisiológico de crecimiento. No se puede incrementar de forma indefinida la producción de grano por hectárea, existe un límite y así se demuestra en el incremento del rendimiento de los cultivos de países europeos donde apenas se ha incrementado (podéis conocer más detalles aquí) ¿Han tenido en cuenta estas cuestiones los expertos del IIASA? No sorprende que exista tanta incertidumbre sobre lo que va a pasar y cuál será la configuración de la producción alimentaria a nivel mundial.

Los investigadores explican que este es el primer estudio que examina a nivel mundial si los procesos de adaptación ya se han puesto en marcha y si éstos tienen una base sólida en los supuestos nuevos escenarios. Al analizar con detalle el dónde, cuándo, por qué y qué transformaciones y adaptaciones son necesarias en base a los posibles escenarios climáticos, se sientan las bases para que los países puedan llevar a cabo el mejor plan para minimizar los efectos del cambio climático.

Escenarios de producción de alimentos y cambio climático

Según esta investigación, el aumento de la temperatura, los cambios en la pluviosidad y el incremento de CO2 en la atmósfera, son factores que tienen un efecto directo sobre el rendimiento alimentario. Calculan que en algunas zonas del planeta podrían provocar la reducción del rendimiento de los cultivos en un 18%, en otras podría producirse un incremento del 3% para el año 2050, lo que muestra que la reducción es mucho más significativa que el incremento en el rendimiento de los cultivos. El impacto biofísico varía mucho entre regiones del planeta, tipos de cultivo y sistemas de gestión, lo que provoca la creación de oportunidades para la adaptación.

Al combinar los escenarios climáticos con la proyección de los rendimientos alimentarios y el GLOBIOM (Modelo Global de Gestión de la Biosfera), herramienta que se utiliza para el análisis del uso de la tierra para la agricultura, el comercio, el consumo de recursos hídricos y otros factores que podéis conocer aquí, los expertos han logrado identificar las transformaciones y adaptaciones que posiblemente sean necesarias en los sistemas agrícolas del mundo. Los resultados apuntan que la elección del escenario climático utilizado para prever los cambios da forma a las adaptaciones que se han de realizar, como por ejemplo el traslado de la producción de un cultivo de una región a otra, pero también muestra lo importante que es que las regiones estén conectadas a través del comercio.

Los expertos explican que en el caso de Europa, donde se espera un incremento de los rendimientos a consecuencia del cambio climático, las superficies que se destinan al cultivo de alimentos dependiendo del escenario podrían disminuir debido a la limitación de oportunidades para la exportación. En definitiva, el análisis exhaustivo de las interacciones entre los impactos biofísicos directos del clima y las interconexiones impulsadas por el mercado entre las regiones es vital, un error en los cambios para adaptarse al nuevo escenario climático puede pasar factura.

Según el trabajo de investigación, es posible que en una gran parte del mundo sea necesario incrementar el riego en un 25%, hay que tener en cuenta que son determinantes los recursos hídricos para garantizar la seguridad alimentaria en un clima cambiante. La irrigación de cultivos será determinante para no tener que depender de la pluviosidad y también como modelo de adaptación al clima, pero hay que apuntar que será muy sensible a los distintos escenarios climáticos y posiblemente a la disponibilidad de reservas hídricas. La conclusión de los expertos es que ninguno de los procesos de adaptación se puede considerar sólido para todos los escenarios climáticos, cada uno será específico para una determinada región.

Tras años de investigación los expertos empiezan a entender las implicaciones del cambio climático en la producción mundial de alimentos, algo que obliga a realizar nuevos estudios para que se tomen decisiones acertadas en lo que respecta a la adaptación de la producción al nuevo escenario climático. También es necesario poder comprender mejor cómo administrar recursos como el agua, ya que apuntan que podrían reducirse antes de lo esperado. Los investigadores explican que existe una estrategia de adaptación global eficaz ante cualquier escenario climático, pero el reto al que nos enfrentamos es el de poder encontrar una estrategia que se pueda ajustar y adaptar a un centenar de escenarios distintos al mismo tiempo.

Hay otros factores de los que no se habla en el estudio, como por ejemplo el movimiento de plagas y enfermedades consecuencia del calentamiento del planeta, las innovaciones como el desarrollo de cultivos más resistentes a las sequías o a la salinidad del suelo, cómo podría contribuir la reducción de la producción de carne, etc. El estudio realizado por el IIASA ha sido publicado en la revista científica Environmental Research Letters.

Foto 1 | Jordi Payà
Foto 2 | James Almond

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (2 votos, media: 5,00 de 5)
5 5 2
Loading ... Loading ...