La OMS podría considerar la carne procesada como alimento cancerígeno

El próximo lunes se dará a conocer un informe realizado por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC), es una evaluación sobre la capacidad de la carne roja fresca y de la carne procesada de inducir cáncer. Se habla de que la OMS podría considerar la carne procesada como alimento cancerígeno.

Relación entre carne y cáncer

A lo largo de los últimos años se han realizado varias investigaciones que han relacionado el consumo de carne procesada con diversos problemas de salud, como por ejemplo el mayor riesgo de sufrir degeneración macular, enfermedades del corazón y cardiovasculares o cáncer, entre otros. Preparados cárnicos como pueden ser las salchichas, integran un mayor nivel de colesterol y ácidos grasos, tienen más cantidad de sal con el propósito de ampliar su vida útil, contienen algunos compuestos considerados de riesgo como los nitritos, elementos que se añaden durante la elaboración del producto para evitar la contaminación bacteriana y otorgarle un mejor aspecto a la carne, etc.

Pues bien, parece ser que el próximo lunes la OMS publicará un informe que ha sido elaborado por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC), en el que previsiblemente se considerará que la carne procesada es un alimento cancerígeno, catalogándolo al mismo nivel que el arsénico, el amianto o el tabaco, recordemos que fumar es la causa principal del cáncer y también de muerte por cáncer. Parece ser que en el informe se dará a conocer una lista de carnes procesadas y se indicará además que la carne roja fresca se considera perjudicial para la salud. Podemos recordar estudios como el realizado por expertos del National Cancer Institute en el que se concluía que abusar de este tipo de carne incrementaba el riesgo de sufrir algún tipo de cáncer o enfermedad cardíaca.

La información ha sido facilitada por periodistas de Daily Mail, éstos han explicado que han obtenido la información a través de alguien de la propia OMS, sin embargo, el IARC se ha negado a confirmar y a negar a otros medios la veracidad de la información, aunque sí ha explicado que los resultados de su evaluación sobre la capacidad de la carne roja fresca y de la carne procesada de inducir cáncer, se publicará el próximo lunes día 26 de octubre en la página de la OMS y en la revista The Lancet Oncology.

Algunos expertos no creen que las carnes procesadas se clasifiquen en la máxima categoría de riesgo de cáncer, concretamente, los investigadores del departamento de asesores científicos del Reino Unido creen que la carne procesada se considerará como probablemente cancerígena, de todos modos no saldremos de dudas hasta el próximo lunes. Seguidamente podéis leer la clasificación por categorías del IARC:

Categoría 1: «Carcinógeno para el ser humano»: Cuando existen pruebas suficientes que confirman que puede causar cáncer a los seres humanos.

Categoría 2A: «Probablemente carcinógeno para el ser humano»: Cuando existen pruebas suficientes de que un producto puede causar cáncer a los seres humanos, pero no son pruebas concluyentes.

Categoría 2B: «Posiblemente carcinógeno para el ser humano»: Algunas pruebas apuntan que un producto puede causar cáncer a los seres humanos, pero por el momento son pruebas que están lejos de ser concluyentes.

Categoría 3: «No puede ser clasificado respecto a su carcinogenicidad para el ser humano»: Cuando en la actualidad no existe ninguna prueba de que un producto pueda provocar cáncer en los seres humanos.

Categoría 4: «Probablemente no carcinógeno para el ser humano»: Cuando existen pruebas suficientes de que no causa cáncer en los seres humanos.

Desde hace años el WCRF (World Cancer Research Fund International) ha mantenido que no existían evidencias definitivas que relacionaran el consumo excesivo de carne roja fresca con el cáncer de intestino, sin embargo, si ha asegurado que existe una clara evidencia de que las carnes procesadas, incluso en pequeñas cantidades, aumentan el riesgo de sufrir cáncer. Una de las principales razones que apuntan es el componente que otorga a la carne su color rojo y que según los expertos puede dañar el revestimiento intestinal. Por otro lado se apunta que cuando las carnes se someten a procesos como el salazón, el curado o se añaden determinados conservantes, se pueden formar sustancias que son cancerígenas.

El Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer explica que se puede reducir el riesgo de sufrir cáncer intestinal si no se consume más de medio kilo de carne roja por semana, advierte que también se consideran carnes rojas el cordero asado, las chuletas de cerdo o la carne picada (siempre que sea de vacuno). Por otro lado apunta que la población debe comer el mínimo posible de carne procesada como el tocino, el jamón o el salami. En este artículo de Daily Mail explican que un experto del Panel Asesor de la Carne financiado por la industria cárnica, comenta que no hay necesidad de evitar el consumo de carne roja, además no es una estrategia que proteja del cáncer.

Evidentemente ante esta noticia los defensores de la carne han expuesto sus argumentos, se cita un gran estudio europeo en el que se demostraba que las tasas de cáncer de intestino eran similares en vegetarianos y carnívoros, lo que sugiere que evitar la carne no ayuda a prevenir la enfermedad. Otros expertos comentan que existen evidencias epidemiológicas de una asociación estadísticamente significativa entre el consumo de carne procesada y el cáncer intestinal, pero es importante apuntar que el efecto es relativamente pequeño. Como decíamos, habrá que esperar al lunes para conocer el informe del IARC y en qué categoría se clasifican los dos tipos de carne.

Actualización

La OMS ha emitido su informe considerando que la carne roja procesada es un alimento cancerígeno

Foto | stevendepolo

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