Compota de tomate y clavo

Para acompañar una tabla de quesos, para hacer aperitivos, para aportar un toque de sabor a un plato principal con una pincelada, para prepararse una tostada para el desayuno… esta compota de tomate y clavo de olor está deliciosa, y es muy fácil de hacer, así que toma nota de la receta y a disfrutar de ella.

Compota de tomate y clavo

La compota de tomate y clavo que hoy compartimos con vosotros es fácil que forme parte de vuestros básicos para algunas comidas especiales porque es una delicia, y la receta es muy sencilla, fácil y rápida de hacer. Esta compota especiada la podréis utiliza para hacer aperitivos, para dar un toque de sabor y aroma a un entrante o plato principal, y por supuesto, la podréis tomar en el desayuno, sobre una tostada o enriqueciendo un yogur, por ejemplo.

Es imprescindible seleccionar unos buenos tomates para hacer esta compota especiada, que sean carnosos y dulces. Afortunadamente, aunque hay muchos tomates sin sabor en el mercado, actualmente también hay variedades que podemos encontrar en esta época del año y que son ricos, aromáticos y sabrosos, ideales para seguir disfrutando de las ensaladas, y también para hacer salsas y demás.

Ingredientes

500 gramos de tomates, 140-200 gramos de azúcar moreno (o blanquilla en su defecto), una pizca de sal, 2 clavos de olor, 6 bayas de pimienta de Jamaica, la piel de medio limón, la piel de media naranja.

Elaboración

Pela los tomates y trocéalos. Puedes escurrirlos un poco y el jugo que desprendan utilizarlo para hacer una vinagreta o una salsa. Al desprenderte de parte del agua del tomate, será más fácil obtener una compota más densa. También se pueden retirar las semillas si se desea.

Pon los tomates en un cazo de fondo grueso y añade el azúcar, la sal, los clavos de olor, las bayas de pimienta de Jamaica y la piel de los dos cítricos. También se puede utilizar piel de lima o de mandarina, que aportan otros matices aromáticos y de sabor.

Lleva el cazo al fuego y ponlo a temperatura alta, moviéndolo de vez en cuando. En el momento en el que rompa a herir baja el fuego y cuece durante unos 30 o 40 minutos a temperatura media-baja, poniendo la tapa sin encajar y moviendo de vez en cuando.

Una vez finalizada la cocción, retira el cazo del fuego, extrae la piel de los cítricos y tritura con la batidora eléctrica o en el procesador de alimentos. Si no has obtenido la densidad deseada, puedes poner de nuevo el cazo al fuego para reducir y que quede una compota más densa.

Otra opción muy recurrida para espesar en la cocina actual es añadir una pizca de xantana, con muy poca cantidad espesa bastante. Es un ingrediente que se encuentra en la mayoría de salsas y otros productos comerciales, si no lo conoces, puedes leer sobre la xantana aquí. Si añades un poco de este polisacárido, vuelve a pasar la batidora para que se integre bien y comprueba la textura.

Una vez hecha la compota de tomate, pásala a un tarro con tapa hermética. Se puede utilizar en todo tipo de platos salados, como este, y dulces, tanto caliente como fría. Para conservarla, mantenla en el frigorífico bien cerrada.

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