Nuevo informe crítico contra la industria pesquera de Tailandia

La OIT (Organización Internacional del Trabajo) ha publicado un informe sobre el trabajo esclavo en la industria pesquera de Tailandia, la organización denuncia que la situación prácticamente no ha cambiado, lo único que ha cambiado es el terreno de juego, ya que los buques pesqueros operan en aguas remotas para evitar las regulaciones pesqueras.

Trabajo esclavo en Tailandia

La Organización Internacional del Trabajo de las Naciones Unidas ha presentado un informe crítico contra la industria pesquera de Tailandia, ya que se sigue explotando a los trabajadores de un modo que se considera esclavitud. El informe apunta que la violación de los derechos humanos y la criminalidad se mantiene en todo el sector pesquero, se considera que existe una corrupción generalizada de los funcionarios públicos, que existe una conexión con bandas organizadas que torturan y ejecutan a los trabajadores inmigrantes que intentan huir, a fin de que sirva de advertencia a los demás.

A juzgar por el informe, apenas ha cambiado la situación desde que en el año 2014, un reportaje de investigación realizado por periodistas de la publicación digital The Guardian, pusiera al descubierto lo que ya habían denunciado desde hace años algunas organizaciones humanitarias, la existencia del trabajo esclavo en la industria pesquera de Tailandia. Los periodistas pusieron al descubierto que los trabajadores de los pesqueros realizaban jornadas de hasta 20 horas diarias sin apenas recibir ninguna retribución económica, se les amenazaba, torturaba, etc., aquí podéis conocer todos los detalles del reportaje.

A finales del año pasado Greenpeace daba a conocer una investigación con la que se denunciaba que no había cambiado prácticamente nada, sólo el tablero de juego, las flotas pesqueras de ultramar del país habían cambiado intencionadamente las zonas de pesca, trasladándolas a aguas remotas para evitar las regulaciones pesqueras que se introdujeron en el país. Los buques pesqueros permanecen alejados y se realiza el transbordo de la pesca a buques frigoríficos, así los infractores pueden seguir con su actividad sin temor a las autoridades tailandesas.

Greenpeace y otras ONGs pidieron a la Asociación de Pesca de Tailandia, que cambiara su forma de actuar para poder cumplir las regulaciones dictadas sobre sostenibilidad y viabilidad de la pesca, pero teniendo en cuenta que la corrupción está institucionalizada, las peticiones de las ONGs caerían en saco roto. El caso es que de nuevo toma cartas en el asunto la OIT, dando a conocer un duro informe sobre las continuas violaciones de los derechos humanos que lleva a cabo la industria pesquera de ese país. Parece que de poco ha servido que el año pasado la UE advirtiera que si no cambiaba la situación y se aplicaban mejoras sustanciales, se podrían llegar a prohibir todas las importaciones de marisco en suelo comunitario.

Trabajo esclavo

El informe considera que el Gobierno de Tailandia ha hecho muy poco contra los funcionarios implicados, los que permiten estas prácticas delictivas por parte de bandas organizadas en la industria pesquera. Se denuncia incluso que los gobiernos locales les proporcionan asistencia y protección, los funcionarios que se han opuesto y han querido denunciar la situación, han tenido que huir del país a fin de evitar ser acusados por difamación en el mejor de los casos, esto muestra hasta qué punto parece estar la corrupción institucionalizada.

Todas estas acusaciones de la OIT se traducen en la petición a la Unión Europea para que saque la «tarjeta amarilla» a Tailandia, de hecho, ante estas graves acusaciones fundamentadas, es posible que la Comisión Europea empiece a tomar medidas, eso ya se verá. Al final del informe que podéis leer a través de este enlace (Pdf), la Organización Internacional del Trabajo proporciona una serie de recomendaciones destinadas a solventar este grave problema de la industria pesquera tailandesa, sanciones penales aplicables por las violaciones de la ley contra la trata de personas, cuantiosas multas a quien contrate inmigrantes de forma ilegal, procedimientos para realizar las inspecciones de trabajo, prevención, protección y asistencia a las víctimas del trabajo esclavo, etc. Muchas de estas recomendaciones realizadas al Gobierno de Tailandia podrían caer en saco roto por culpa de la corrupción, por lo que una condena internacional y un veto a los productos pesqueros del país, podrían provocar un verdadero cambio, erradicando la mano de obra esclavizada.

Por cierto, tras darse a conocer el reportaje de investigación, cadenas multinacionales de distribución, como Carrefour, anunciaron que suspendían las compras de marisco a Tailandia, concretamente al Grupo Charoen Pokphand Foods (CP Foods), el mayor productor de gambas del país asiático, hasta que no se aclarase la situación. Quizá, tras el informe de la OIT y teniendo evidencias de lo que sigue ocurriendo, las compañías alimentarias deberían dejar de comprar los productos pesqueros a ese país, hasta que realmente se erradique el trabajo esclavo.

Merece la pena volver a ver el vídeo del reportaje publicado en The Guardian para conocer con más detalle este problema que a día de hoy sigue sin solucionarse.

Foto | f514nc0
Foto | Fiona Henderson

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