Donar comida al Banco de Alimentos, pero donar también salud

En estas fechas son varios los organismos que organizan recogidas de alimentos para entregarlos a las familias con menos recursos y en situación de vulnerabilidad, se suelen demandar alimentos no perecederos, de fácil almacenamiento, fáciles de preparar… pero también hay algo en lo que se debe priorizar, y es que sean productos de alta densidad nutricional. Aquí podéis ver las recomendaciones de los dietistas-nutricionistas Aitor Sánchez y Lucía Martínez para que además de donar alimentos, podamos donar salud.

Alimentos saludables para donar

En estas fechas próximas a la Navidad el número de iniciativas solidarias crece considerablemente, entre otras cosas, se realizan recogidas de alimentos en todo el país, de hecho, empezamos el mes de diciembre con la ‘Gran Recogida de Alimentos’, y parece ser que todavía no se puede proporcionar la cifra global de alimentos que se recogieron los días 1 y 2 de diciembre porque no han terminado de llegar, lo cual es una buena noticia por el gran volumen que representa y el bien que hará a muchas familias que lo necesitan.

Pero al margen de esta recogida de alimentos, durante este mes se siguen desarrollando iniciativas similares a nivel local, y también en otras fechas del año se pueden (y deben) donar alimentos a los Bancos de Alimentos, huelga decir que las necesidades de las familias más vulnerables no se limitan a la Navidad, hay que comer todos los días, y lo más importante, intentar que la alimentación cubra las necesidades nutricionales diarias.

Y centrándonos en esto, queremos compartir con vosotros una infografía que han realizado Aitor Sánchez y Lucía Martínez, Dietistas-Nutricionistas y divulgadores por una alimentación saludable, con el objetivo de que las donaciones de alimentos no sólo sirvan para dar de comer, sino que también sirvan para alimentar, para nutrir, para ganar salud. Son varios los estudios que han concluido que el sobrepeso y la obesidad, así como la diabetes tipo 2, hace más mella en las familias con menor poder adquisitivo, y no es porque los alimentos saludables sean más caros, sino porque los productos procesados y ultraprocesados, que son parte responsable de esta epidemia del siglo XXI (la malnutrición), los venden muy baratos, y aun así les sale rentable a los fabricantes porque las materias primas con las que los elaboran son la peor opción en cuanto a propiedades nutricionales, claro, son las más baratas.

Los DN’s han diseñado la infografía o póster que podéis ver bajo estas líneas, titulado ‘Bancos de Alimentos: ¡Pide y lleva opciones saludables!’ para que la compartamos y la difundamos entre la sociedad en general, y en particular, para que llegue a los bancos de alimentos y a otros puntos de recogida de alimentos donados, así como a las entidades que organizan estas iniciativas solidarias. En ella señalan los alimentos que podemos comprar cumpliendo con las características necesarias para que además de donar comida al Banco de Alimentos, donemos salud. Son alimentos baratos, no perecederos, de fácil almacenamiento, con alta densidad nutricional y además saludables.

Bancos de Alimentos: ¡Pide y lleva opciones saludables!

(Pulsa dos veces para ampliar)

Según Aitor Sánchez, en las iniciativas de recogidas de alimentos casi nunca proponen opciones saludables cuando indican qué alimentos se pueden donar, nosotros hemos visto que hablan de leche, aceite, arroz, harina, legumbres, pasta, conservas… el dietista-nutricionista afirma que también suelen pedir galletas, azúcar, cacao soluble, cremas de cacao y bollería. En cualquier caso, no olvidemos que los supermercados son la principal fuente de comida basura, así que hay que elegir muy bien los productos que se compran en estos centros para que sean nutritivos y saludables, tanto cuando realizamos la compra para nosotros, como cuando la hacemos para donar los alimentos.

Aunque en el póster podéis leer las recomendaciones del autor de Mi Dieta Cojea y de Dime Qué Comes, os transcribimos lo más relevante para que lo podáis leer quienes lo necesitéis, entre ellos, nuestros lectores invidentes. Su objetivo ya lo hemos comentado, y ellos lo explican así: ‘Las personas con pocos recursos ya consumen muchos alimentos superfluos. Prioricemos alimentos que cumplan todas estas características (que sean fáciles de almacenar y no perecederos, ricos en nutrientes, no sólo en energía, y de consumo directo sin preparación), pero además que sean saludables’.

Opciones saludables que puedes llevar a un banco de alimentos

-Opciones proteicas saludables: En lugar de paté o embutido, latas de atún al natural o de sardinas, conservas de moluscos, huevo pasteurizado o en polvo, frutos secos o cacahuetes al natural.

-Biscotes integrales, copos de patata (puré de patata), caldo de brick y pan integral aunque sea de molde.

-Aceite que sea de oliva.

-Si no se aceptan frutas y verduras frescas, tomate en conserva al natural, conservas de acelgas, de cardo, de guisantes, de setas, de pimientos, de espárragos, de palmito, de maíz, de alcachofa… compotas de manzana sin azúcar, fruta desecada (pasas, higos, orejones, ciruelas).

-Si se aceptan frescos, que sean de larga duración, como patatas, boniatos, calabaza, naranjas, manzanas, tomates de colgar, cebollas.

-Cosas que suelen pedir y que son aceptables: Leche entera, aceite de oliva, legumbre seca o en bote, cereales sin procesar (arroz, avena…) o pasta.

Ya sabéis, si vais a donar comida al Banco de Alimentos, recordad que podéis donar también salud, así que compartid esta información con vuestro entorno para que cuántos más seamos, más saludable sea la alimentación de quienes tienen menos recursos para alimentarse bien.

Fuente | Mi dieta cojea

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