Cómo hacer rúcula crujiente sin necesidad de freír, ideal para guarniciones

Descubre cómo hacer rúcula crujiente sin necesidad de freír, es ideal para guarniciones, dando volumen al plato y aportándole un toque ligeramente crujiente y contraste de color a casi cualquier receta. El sabor de la rúcula se intensifica, pero es muy fácil de combinar.

Chips de rúcula

A menudo se hacen crujientes de verduras o de hierbas aromáticas para decorar los platos, dándoles volumen y aportando un contraste de color y textura, por poner algunos ejemplos, podemos hablar del puerro, que cortado muy finamente y después frito, nos permite disponer de unas finas tiras crujientes y muy sabrosas, que combinan muy bien con multitud de platos. También es bastante común freír unas hojas de perejil, que también es muy versátil. El caso es que a veces se prefiere que no tener que freír para obtener los crujientes, entonces, lo que se suele hacer es hornear, pero lleva bastante tiempo más.

¿Qué hacer entonces? Pues recurrir a la alternativa al horno, al microondas, que nos permite obtener unas hojas crujientes en poco tiempo. Lo hemos visto en el blog anteriormente con la receta de los chips de kale (podéis recordarla en este post), y hoy os traemos otra idea similar, y es cómo hacer rúcula crujiente sin necesidad de freír, veréis que es ideal para guarniciones, por ejemplo, de cremas y purés, pero en realidad es una preparación óptima para decorar todo tipo de platos.

Hacer hojas crujientes o chips de rúcula en el microondas es muy rápido y sencillo, bastan tres minutos, y se puede hacer aderezando las hojas o no, según se prefiera. Hay que tener en cuenta que cuando se secan las hojas para que queden crujientes se quedan en nada, ya que pierden el agua y el volumen que ésta le daba, así que la primera vez que preparéis la rúcula crujiente, aseguraos de tener cantidad suficiente.

Ingredientes

  • 1 bolsa de rúcula
  • c/n de aceite de oliva virgen extra (opcional)
  • una pizca de sal (opcional).

Elaboración

Como os hemos comentado, el aderezo de aceite de oliva virgen extra y sal es opcional, también se puede añadir aove y no poner sal. En tal caso, conviene disponer de un pulverizador para que el aceite se esparza en minúsculas gotitas sobre las hojas y después mezclarlas bien para que la grasa quede bien repartida. Con aceite las hojas quedan de un color verde más oscuro y con más aspecto de hojas fritas.

Microondas

Si no quieres aderezar la rúcula, no le hagas nada, sólo asegurarte de que está bien seca. Entonces, cubre un plato con papel vegetal (para que no se peguen al plato) y coloca las hojas de rúcula bien esparcidas, no deben estar amontonadas, si quieres hacer mucha cantidad es preferible hacerlo en tandas, total, son tres minutos cada vez.

Introduce el plato en el microondas y programa dos minutos a 800 vatios, seguramente con este tiempo no estará crujiente, pero es preferible asegurarse, pues cada microondas funciona diferente. Programa entonces 30 o 60 segundos más hasta que la rúcula esté crujiente.

Acabado y presentación

Deja enfriar la rúcula antes de utilizarla para el emplatado, fría estará más crujiente. Hay que manipularla con cuidado para que no se rompan las hojas, pues son muy finas y delicadas, pero ideales para decorar y para comer. ¡Buen provecho!

Abreviaturas
c/s = Cuchara sopera
c/p = Cuchara de postre
c/c = Cuchara de café
c/n = Cantidad necesaria

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